5 proyectos de arte para bebés

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Con recetas de materiales no tóxicos DIY

 

Hoy os cuento 5 proyectos que son una pequeña muestra de todo lo que hemos ido haciendo por casa estos meses. Porque aunque en la casa extraterrestre nos pasamos el día inventando, experimentando, trasteando y haciendo todo lo que se nos ocurre, no siempre hay ganas de sacar la cámara e “interrumpir” la experiencia de Bichillo

Hace un par de días os conté aquí lo que me motiva, lo que he leído y cómo eso ha influído en cómo planeo las experiencias artísticas que hago con Bichillo. Os recomiendo leerlo como guía para poder crear vuestras propias actividades artísticas respetuosas y conscientes.

 

Porque “el truco” para criar niños creativos es SER unos padres creativos. 

 

Por cierto…  ¿sabéis ya los enormes beneficios de hacer arte y “manualidades” con vuestros peques? Dadle al botón para descubrirlos:

Las manualidades son esenciales

 

 

 

Experimentación pura y dura: A manchar!

 

A estas alturas supongo que no hace falta que mencione que cada bebé es un mundo. Puede que a uno le encante la experiencia, a otro le de asco mancharse las manos y que a otro lo que le llame la atención sea jugar con los recipientes en vez de pintar… No pasa nada, hay que seguir insistiendo y observar. Lo mejor para saber si al vuestro le va a gustar es PROBARLO TODO. No una vez, ni dos… unas cuantas, separadas en el tiempo: que tenga la oportunidad de familiarizarse con las actividades y reconocerlas de una vez a otra.

Como os contaba en el Post anterior, las primeras veces suelen ser cortas y desastrosas, pero es así como han de ser: el bebé tiene que experimentar con los nuevos materiales y va a llevar un tiempo empezar a ver resultados.

Dejadles manchar! Cada material (pinturas líquidas, ceras, masa de modelar…) es un lenguaje distinto y les lleva tiempo descubrir cómo funciona todo para poder expresarse en el “nuevo idioma”. Si no os lo creéis probadlo vosotros, a ver cuánto tiempo os lleva hacer algo que “os represente” con una caja de acuarelas o con un poco de arcilla…

 

 

1. Pintura comestible: primer contacto

 

Una de las razones por las que me contáis que no os atrevéis con las actividades artísticas es por evitar que el bebé se coma la pintura.. No os preocupéis, porque tenemos esta receta de pintura de dedos no tóxica que además es sin gluten y sin lácteos 😛 No tenéis excusa!

Ya veréis que aunque lo prueban, como todo, no la comen en las cantidades industriales que os imagináis tan vívida y dramáticamente en vuestra cabecita.

Este primer contacto puede hacerse desde los 6-8 meses, la señal es que  se puedan mantener sentados solos con estabilidad, igual que para comer. No utiliza otros instrumentos para manipular la pintura que no sean las manos y el cuerpo, y lo máximo que va a poder hacer el bebé (y seguramente hará, jaja) es verter toda la pintura en el papel de una y rebozarse. Os recomiendo hacerlo solamente con 2 colores básicos las primeras veces para que no se saturen con demasiada información.

Materiales

  • Hule o plástico grande para proteger el suelo (si necesitáis protegerlo…)
  • Papel kraft de rollo (es barato, grueso y resistente, para no romperse en cuanto se humedece) o una superficie similar (el periódico se empapa y rompe enseguida y además tiene muchísima tinta que destiñe; el plástico es una buena opción para experimentar aunque no retendrá la pintura igual que el papel)
  • Cuencos o recipientes para poner los colores
  • Colorantes alimentarios
  • Maizena (2 cucharadas por color)
  • Agua (2 cucharada por color)

 

*Sobre los colorantes alimentarios:

Podéis encontrar en el supermercado las típicas cajitas de Vahiné o Dr. Oetker por 3-4€ que están bien para salir del paso, con los 3 o 4 colores básicos en tubitos… PERO la verdad es que tienen mucha mejor cantidad y calidad los americanos de Wilton. Cunden muchísimo y tienen colores súper brillantes. Además ya veréis que es algo que utilizaréis bastante a menudo para hacer pinturas, plastilinas, teñir arroz, agua, frascos de la calma , botellas sensoriales, hielos de colores… Quizás hasta os inspire a decorar la tarta del próximo cumple con fondant… Aquí os los dejo:

Preparación y presentación

  1. Preparamos un cuenco por cada color. En cada recipiente ponemos agua y maizena a partes iguales. Una buena cantidad para empezar y ver qué pasa es dos cucharadas de agua y dos de maizena por bol. Removemos y añadimos colorante al gusto (dependiendo de la marca del colorante veréis que necesitáis medio bote o un par de gotitas tiñen que da gusto…)
  2. Cubrimos el suelo con un hule o plástico y a continuación fijamos el papel kraft con cinta adhesiva en los bordes. Podemos pegar también el hule si vuestro suelo lo permite.
  3. Completamos la invitación creativa con los cuencos de pintura. Presentamos todo en el suelo, traemos al bebé y observamos qué hace, dejándole fluir y saciar su curiosidad. Os aconsejo que el bebé esté en pañales (o desnudo) y descalzo para que la actividad sea sensorial de verdad. *Si hace frío subid bien la calefacción antes de hacer la actividad.
  4. Se puede hacer lo mismo con yogur natural teñido pero como el objetivo es que no lo coman demasiado me gusta más la pasta con Maizena que no está tan rica.

*Tip para padres frikis: Si nunca lo habéis experimentado, jugad con la pasta vosotros también, es un fluído no Newtoniano y mola un montón meter las manos. Os dejo un vídeo muy divertido del Hormiguero explicándolo 🙂

 

 

2. Esculturas comestibles: jugando con volúmenes y acciones

 

Trabajar con masas de modelar y plastilinas es una experiencia completamente distinta a pintar: sucede en 3 dimensiones. Requiere más destreza y fuerza y puede ser un poco más dificil de introducir que la pintura. Además vamos a usar utensilios para aplastar, imprimir, cortar… Dependiendo de la edad del bebé o niño podéis adaptar la elección de utensilios e incluir objetos acordes a su periodo sensible (pinzas, punzones, tenedores, piezas pequeñas, cuchillos, recipientes, cortadores de masa…)

Al igual que el proyecto anterior, esta masa la podéis hacer en cuanto veáis que vuestro bebé tiene destreza manual para jugar con ella, sentado en su trona por ejemplo. Sobre los 8-9 meses fué nuestra primera vez.

Esta receta que os pongo es una masita hecha con harina de trigo y agua, se puede meter en la nevera y aguanta perfectamente 3-4 días en un Tupper o en una bolsita hermética. Queda una pasta suave y blandita que se maneja súper bien (mejor que muchas plastilinas de hecho) y no hay problema en que se la coman…

 

Materiales

  • Harina de trigo para repostería (200g)
  • Agua templada (100g)
  • Colorante alimentario (en la actividad anterior os hablo de qué colorantes elegir y dónde encontrarlos)
  • Utensilios para experimentar: Rodillos, cortadores de plastilina o galletas, sellos para galletas o plastilina, vasos, cuerdas, coladores, pinzas de la ropa, cucharas, piezas sueltas para incrustar no muy pequeñas… Lo que se os ocurra! pensadlo como si hicierais una Cesta de los Tesoros: cualquier objeto cotidiano que no sea peligroso para el bebé.

 

Preparación y presentación

Esto lo podéis hacer con los peques también, si ya se mantienen de pie (desde su torre de aprendizaje por ejemplo): les gustará jugar con la harina y el agua.

  1. Ponéis la harina y el agua en un bol y mezcláis todo bien, como para hacer un pan. Al principio podéis usar una espátula para no pringaros mucho y cuando coja consistencia lo pasáis a una superficie enharinada y amasáis. Tras unos 5 minutos de manipular la masa ésta empieza a dejar de pegarse en los dedos y a coger elasticidad, si tras ese tiempo -no seáis impacientes!- no os hacéis con ella poned más harina o más agua, de a poquitos!
  2. Hacéis 3 o 4 bolitas de masa y les claváis el dedo en el medio haciendo un agujero.
  3. En cada agujero va un color, echad unas gotitas de colorante en la primera bolita y amasad a ver qué pasa. Para que se reparta bien el color hay que amasar un poco más. Ajustad el color si está demasiado claro y haced lo mismo con las otras bolitas de masa.
  4. Para presentar la actividad, buscad una colección de unos pocos utensilios (entre 3 y 5) y preparad todo en la mesa de forma estética y llamativa, ordenado y a su alcance.
  5. Si no llama su atención de primeras, podéis coger una pelotita de masa y empezar a jugar con ella a vuestra bola, que vea lo que se puede hacer, pero sin aleccionar ni “enseñar”.

 

 

3. En la bañera. Arte efímero

 

Esta es una de las mejores ideas que hemos tenido en casa y lo hacemos al menos una vez por semana porque a Bichillo le encanta y es súper práctico: Usar las paredes de la bañera como lienzo! Más limpio imposible, y tiene el plus del juego con agua “de colores”, que se puede adaptar a llenar toooda la bañera y hacer un baño sensorial.

Se pueden ir alterando los colores, los elementos y la forma de presentarlo para darle siempre un toque de “novedad” y que no sea lo mismo. Nosotras siempre hacemos alguna variante. Por ejemplo un día introducir esponjas para estampar, otro día tarros transparentes con la pintura más aguada a modo “acuarela”, otro día hacer pompas con el agua de colores en la bañera, o brochas de pintar las paredes…

 

 

 

Materiales

  • Pinturas de dedos, témperas para niños o pintura casera de la receta de arriba
  • Tarros o tapitas para mezclar y presentar los colores
  • Pinceles, rodillos, esponjas… Utensilios divertidos para aplicar la pintura -el pincel de silicona de hacer repostería nos gusta especialmente 🙂

 

*Pinturas BIO y no tóxicas que os recomiendo y materiales de arte interesantes:

Aunque se puede hacer con la pintura de Maizena, nosotros lo hacemos con pintura de dedos. Uno de los “problemas” de las pinturas infantiles comerciales es que los fabricantes no las recomiendan hasta los 2 o 3 años. Muchas veces es por riesgo de atragantamiento porque las pinturas suelen ser no tóxicas. Yo, las uso con Bichillo que ahora tiene año y medio, y no le veo ningún riesgo mientras haya supervisión y sentido común, pero es una elección personal.

Estas son nuestras pinturas orgánicas y ecológicas de Ökonorm y algunas recomendaciones de otros materiales:

Preparación y presentación

  1. Ponéis en tapitas o tarritos un poco de cada color que elijáis para la sesión, podéis disolver la pintura con un poco de agua para que esté menos densa y cunda más, si queréis.
  2. Y de forma ordenada, a modo de invitación, los elementos que hayáis escogido para manipular la pintura.
  3. A pintar!

 

 

4. Láminas gigantes. Arte procesual

 

Cuando los peques ya están familiarizados con las pinturas y sus posibles usos, os podéis lanzar a lo grande y ver qué pasa si les preparáis un espacio en blanco completamente libre para que ellos creen su mundo. En el Post anterior os cuento la filosofía detrás del arte Procesual, es importante entenderla para que esta actividad pueda dar los mejores frutos.

También conviene que vosotros estéis al tanto de los modus operandi de vuestros artistas, para decidir si poner el set-up en el salón o en un espacio amplio al aire libre donde no pase nada si se pintan los alrededores accidentalmente… Si habéis observado tendencias “Pollock” en las experiencias anteriores, casi que mejor salgáis al patio.

Nuestra primera vez en gran formato fue sobre los 15-16 meses y los resultados hablan por sí solos… Teníamos por casa unos marcos Fiksbo del Ikea y se me ocurrió comprar unos papeles de acuarela de ese tamaño para ver si Bichillo se inspiraba… Quedaron tan geniales que acabaron en el comedor, sobre la zona de arte y la mini-cocinita que tengo pendiente enseñaros.

 

Materiales

  • Una o dos hojas de papel de acuarela o cartulina gruesa blanca, de un gramaje de 300 g/m² como mínimo. De tamaño 50×70 (póster) ó A2 por ejemplo.
  • Alternativamente podéis comprar unos lienzos si os hace más ilusión.
  • Témperas para niños, tal cual salen del bote o aligeradas un poco con agua. En cualquier caso no muy líquidas, para que no abomben el papel con demasiada agua.
  • Pinceles y brochas gruesas.
  • Elementos para imprimir o estampar y experimentar: sellos de patata, pinceles de silicona, espátulas, papel de cocina, esponjas de maquillaje o baño, estropajos, cepillos de dientes viejos… lo que se os ocurra!
  • Una paleta para presentar los colores, o una huevera vacía o varias tapitas.
  • Un tarro transparente con agua para lavar los pinceles si fuera necesario (con supervisión)
  • Un trapo para secarlos y limpiar cosas si hiciera falta.
  • Plástico o hule grande para proteger el suelo (si queréis protegerlo)

 

 

*Sobre la calidad de los materiales

 

Dado que estamos ya en “nivel avanzado”, voy a hacer hincapié en la importancia de la calidad de lo que usamos. Unos colores que no son luminosos, que no mezclan bien o que cuando se secan se cuartean y se despegan van a darnos un resultado mediocre; y además nuestros hijos van a ver que no tienen tantas posibilidades creativas porque “da igual las combinaciones que haga, al final va a salir color caca“. Parece una tontería pero esas cosas se van registrando y ellos ahora mismo son esponjas. Mirad por ejemplo las escuelas Waldorf, que se centran muchísimo en el arte y la creatividad, tienen su propia marca de materiales, Stockmar, donde hasta el más mínimo detalle está cuidadísimo para que la experiencia artística sea un estímulo para todos los sentidos.

Unas buenas témperas o acuarelas con colores brillantes, un papel grueso que absorba bien la pintura sin arrugarse (o un lienzo con bastidor si preferís), unos pinceles o brochas gruesos que no suelten pelo y permitan un trazo decente hacen una diferencia increíble, hacen que se disfrute usándolos y que el resultado sea duradero. Merece la pena preparar los proyectos con un poco de mimo y hacer de vez en cuando una excursión a la tienda de Bellas Artes a por unos papeles medio decentes, porque lo que salga puede sorprendernos y MUCHO.

Os dejo aquí abajo mis recomendaciones de materiales, en esta actividad hemos usado las témperas de Crayola que son baratas y estupendas:

Preparación y presentación

  1. Lo primero sería elegir la gama de colores que vamos a ofrecer al bebé, pensando en que probablemente mezcle mucho, por lo que conviene evitar el negro que ensucia bastante o el marrón si queremos que tenga colores vivos.
  2. Extendemos los papeles, uno a continuación del otro,en el suelo liso previamente protegido con plástico o limpio para que no se manche por debajo la hoja. Podéis fijar las láminas con cinta de carrocero.
  3. Preparáis una buena cantidad de pintura en la paleta, tapitas o recipientes que hayáis preparado. Si luego usa mucho un color, rellenenadlo para que pueda seguir disponiendo de él.
  4. Colocáis los utensilios, pinceles y recipientes con colores de forma armónica sobre el papel o al borde.
  5. Traéis al bebé, mejor en pañales, y si fuera necesario le indicáis dónde puede pintar con los materiales de la invitación.
  6. Dejáis que experimente como quiera, muchas manchas de pintura serán accidentales al moverse sobre la superficie de papel o salpicaduras… no pasa nada! ése es el Proceso del que os hablaba. El viaje!
  7. Cuando pierda el interés podéis dejar secar los papeles y volver a ellos en otro ratito a añadir nuevos colores, materiales o técnicas que se os ocurran 😀
  8. Se puede guardar la paleta con pinturas en la nevera, cubriendo bien con papel film la superficie de la pintura para que no se seque,
  9. De todas formas: Menos es más. Confiad en el talento innato de vuestro bebé y apreciad su minimalismo 😛
  10. Cuando esté todo bien seco (los pegotes de pintura pueden tardar días!), podéis poner la obra en el marco, colgarla y disfrutar de este tesoro precioso que ha hecho vuestro bebé.

 

 

5. Collage de texturas

 

Con esta técnica acabamos de empezar y nos está encantando. La pongo al final porque quizás es la más avanzada y delicada, ya que lleva piezas pequeñas y pegamento. Si no estáis convencidos del pegamento, se puede hacer engrudo con harina y agua, abajo os pongo la receta.

Nuestros antecedentes a esto eran los libros de pegatinas, que empezamos a usar para los viajes en avión y resultaron ser un éxito desde los 15 meses. Al haber desarrollado mucho la motricidad fina con las pegatinas, me pareció interesante probar a hacer un collage con materiales no estructurados, primero para decorar con materiales verdes un dibujo de una tortuga que nos pidieron en la guardería y luego para jugar con mis Washi tape en un collage de técnicas mixtas (lo que os comentaba que podíais hacer con las láminas del punto anterior si veis que no os acaban) para aprovechar un papel de acuarela que había pintado pero no acababa de “estar”.

Materiales

  • Cartulina, cartón o papel grueso para la base
  • Pegamento de manualidades no tóxico
  • O engrudo casero, lo podéis hacer con: 100g de harina, 1l de agua y 2 cucharadas de vinagre. Instrucciones aquí
  • Bandeja con compartimentos o cajitas para presentar los materiales ordenadamente.
  • Tapita para presentar el pegamento en una cantidad simbólica (os tocará recargar pero así evitamos desastres)
  • Palillos de oídos o pinceles para aplicar el pegamento o engrudo.
  • Papeles de colores de distintas texturas (seda, cebolla, vegetal, translúcido, kraft, celofán, periódico, recortes, serpentinas, confetti, dibujos reciclados…)
  • Sal para proporcionar textura
  • Purpurina, lentejuelas o cosas que brillen
  • Objetos para dar volumen: legumbres, arroz, piedrecitas, cuentas…
  • Washi tape o pegatinas de formas y colores

 

Preparación y presentación

  1. Comenzad haciendo una preselección de colores y materiales. Cuanto más cuidada y armónica sea la selección, mejores resultados obtendréis. Pensad que así estamos dando un contexto y “aislando la dificultad
  2. Los papeles hay que recortarlos previamente en formas diferentes, o hacerlos bolitas, o rasgarlos con la mano (estos dos los podéis intentar preparar con el peque), o pintarlos con acuarelas o rotuladores del color que os haga falta… Se presentan más o menos ordenados en una bandeja o recipientes junto con los otros materiales.
  3. Conviene hacer solamente 4-5 materiales para no sobrecargar.
  4. No obstante se pueden hacer varias fases, dejando secar entre medias y añadiendo las siguientes capas después, cada capa puede tener materiales nuevos.
  5. Cuando presentéis la actividad, es probable que tengáis que explicar cómo funciona el pegamento si no lo habéis usado antes, mucha suerte!
  6. Acordaos de dejar secar en plano la cartulina y de sacudirla en seco, sobre todo si ponéis cosas que pesen y sal o purpurina.

 

… ¿Y ahora qué vais a hacer con tanta obra de arte?

 

Pues un museo!!! Id preparando una pared grande para hacer la galería 😀

Os vais a morir de amor de ver de lo que son capaces vuestros pequeñajos y del grado de concentración al que pueden llegar si uno encuentra la actividad adecuada. El arte es maravilloso! 

 

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Me ha encantado escribir este Post, y me he tenido que controlar mucho para no poneros aquí la Biblia de nuestras actividades artísticas… Espero haberos inspirado mucho y que os entre el gusanillo de las pinturas, los colorantes y las invitaciones a crear. (Os advierto que una vez uno empieza a recopilar materiales, no se acaba nunca: todo sirve, todo se puede reciclar o reutilizar…)

Hasta pronto!!!

 

4 Respuestas

  1. Muchísimas gracias por el post!! Super currado (como todos los que públicas).. Gracias!! Leerlo ha sido muy inspirador. Esta semana me lanzaré a hacer alguna actividad con mi peque de un añito, a ver que tal!
    Una pregunta: cómo haces para que no vaya por toda la casa manchando paredes, sillones, etc? Como en casa no tenemos terracita ni patio tenia pensado hacerlo en la cocina o el baño (al menos las primeras veces) Pero miedo me da! Jeje
    Un abrazo!
    Eva

    • Pues no hago nada porque Bichillo se queda absorta jugando en cuanto ve las pinturas. Cuando empieza a moverse es porque ya no tiene más interés y entonces vamos directas a bañar. Puedes empezar en la bañera/plato de ducha para ver qué pasa y cómo se desenvuelve… Y para que no pinte las paredes, de momento lo que nos funciona es tener “la pared de pintar”, en la zona de arte que tenemos en la cocina. Estoy preparando un Post donde os lo enseño, en unos días lo ves 😉 Un saludo y ya me cuentas cómo van los inventos.

  2. Hola ! Me ha encantado, como todos!
    Me ha llamado la atención cuando dices que le pones un poco de agua, por si hay que limpiar los pinceles, pero con supervisión.
    Yo le pongo acuarelas con su vasito para limpiar los pinceles y pasado un rato, a veces ni eso, el juego es echar el agua a la mesa, a la tabla de colores, al papel, etc.
    Alguna recomendación?
    Gracias!
    Sigue publicando, please!

    • Hmmm… pues ofrecer el vaso solamente para limpiar el pincel, indicándole verbalmente que luego si quiere jugamos con agua pero que ahora estamos pintando. Bichillo también quería jugar con el agua y a raíz de eso hemos hecho agua con colorante alimentario para trasvasar específicamente. A veces se empalman las actividades si ves que le interesa más el Agua que pintar…

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