Más de 100 Ideas fantásticas para entretener bebés de 12 a 24 meses (1)

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Juego Heurístico y Movimiento Libre

Una combinación que da mucho juego

 

Estos últimos meses hemos estado llevando cada semana a Bichillo a un grupo de Movimiento libre y Juego Heurístico para bebés (o, bueno, Toddlers ya…) que organizaba una pedagoga Montessori-Pikler excepcional. Ha sido todo un acierto, me ha inspirado muchísimo y he aprendido taaaantooo…

Como quizás no todos tenéis acceso a este tipo de experiencias -o tenéis pero aún no lo sabéis- me apetece mucho contaros un poco cómo funcionaba todo. Os explicaré las ideas básicas que respaldan las actividades y los elementos que se usaban para el espacio de juego, movimiento y descubrimiento. Estoy segura de que alguna idea buena sacaréis!! Y de paso os explico un poco por encima de qué va todo lo que me ha ido llamando la atención de este proceso.

* Si tenéis un bebé más pequeño y estáis desesperados porque es un torbellino y no os deja hacer nada, no os preocupéis, tenemos soluciones! Podéis leerlas en la entrada anterior de esta serie: 17 formas infalibles de entretener a un bebé de 8 a 12 meses en casa 

 

Aprendemos todos: ellos jugando y nosotros viéndoles jugar

Ojalá hubieran más lugares así para llevar a los bebés, con esa energía tan tranquila y pacífica, sin estímulos estridentes pero llena de materiales naturales para invitar al juego y la creatividad. Estos lugares son NECESARIOS, tanto para ellos como para nosostros. Para ayudarnos a ver y corregir pautas de crianza que hacemos por inercia y no nos hemos llegado a plantear… para ver que hay otra forma de hacer las cosas que también funciona (y quizás nos guste más!).

En nuestro caso concreto fué además una salvación porque el invierno Munichense ha sido duro. Bichillo, desde que empezó a caminar, sobre los 11 meses necesitaba muchísimo movimiento y no siempre podíamos salir a la calle a quemar energía. Y aunque Alemania está muy preparada para los niños de todas las edades, hay muy pocos lugares donde se pueda soltar a un bebé de año y poco para que explore a su aire y experimente con su cuerpo, subiendo y bajando, cayéndose cada 20 cm e incluso trepando con total seguridad, completamente libre de peligro. 

En el aula donde íbamos al grupo de Movimiento libre y Juego Heurístico, ahora lo veréis en detalle, había un montonazo de elementos, muy pensados y colocados a modo de invitación. Estaban todos juntos, colocados en bloques, siempre los mismos, con pequeñas variaciones de lugar y alguna novedad mínima que traía la profe según iban pasando las semanas.

Quizás sea demasiado para hacerlo todo de una vez en casa…  -aunque sería divertidísimo, sobre todo si os juntáis con un grupito de amigos con bebés de edades similares y lo intentáis hacer asiduamente-. Pero podéis ir cogiendo las ideas de una en una para ir haciendo lo mismo en casa a poquitos, o combinando unas cuantas.

 

El “Juego Heurístico”

Empezamos por aquí para explicaros brevemente lo importante de incluir el movimiento en el juego desde que los peques se pueden desplazar. El juego Heurístico, inventado por la doctora Elinor Goldschmied, es la evolución natural de la Cesta de los Tesoros y está indicado entre los 12 y los 24 meses. Para que os hagáis una idea, es una “Cesta de los Tesoros” gigante, con muchas invitaciones repartidas más o menos ordenadamente por la habitación, consistentes en grupos de piezas y/o receptáculos que ofrecen exploraciones de fin abierto. Es decir, un “caos organizado” para despertar la curiosidad y la creatividad. Os pongo unas fotos recolectadas de internet para que vayáis viendo de qué hablo… que una imagen vale más que mil palabras:

 

 

Resulta que una vez los bebés adquieren libertad de movimientos gateando y caminando, su prioridad es desplazarse, no quedarse quietos observando cosas desde un mismo lugar como antes. No es que hayan perdido la capacidad de concentrarse que tenían: es que está en pleno desarrollo. Además empiezan a tener mayor control de sus movimientos de manos-dedos y mayor coordinación ojo-mano y necesitan explorar objetos nuevos que despierten su curiosidad natural y les supongan un desafío.

 

Necesitan saber QUÉ pueden hacer con las cosas -ELLOS SOLOS-

Los niños aprenden desde su propia motivación interna, a su propio ritmo y es muy importante no anular estos procesos. Y si además de no anularlo, lo podemos facilitar en un ambiente seguro y sin otras distracciones, mejor que mejor. De ahí nace la idea del Juego Heurístico:

 

‘Heuristic play consists of offering a group of children, for a defined period of time in a controlled environment, a large number of different kinds of objects and receptacles with which they play freely without adult intervention’

Elinor Goldschmied

 

A partir de esa base, se reúnen varios niños de edad similar (preferiblemente, ya que la interacción empieza a notarse bastate sobre los 16 meses), muchos objetos iguales o muy parecidos (entre 15 y 25 de cada) que no sean juguetes en su mayoría (objetos de uso común que no entrañen ningún peligro) en distintos lugares de la habitación, un total de 20 o 30 “estaciones” distintas y comienza el juego. Sin ninguna intervención del adulto (solamente la preparación del juego, y una vez iniciado el juego sólo podemos intervenir si el bebé nos trae algo, o si hay que reorganizar materiales o evitar algún accidente). Aquí y aquí os lo cuentan todo muy bien si queréis saber más. Por cierto, si sois buenos observadores veréis que pasados unos 30-40 minutos habrán perdido bastante el interés y la energía decae bastante: ese sería el momento justo de recoger y clasificar todo de nuevo, todos juntos y como parte del juego también, para guardarlo y dar la sesión por terminada.

 

El Movimiento Libre

 

Este es un tema amplísimo también, pero os resumo un poco por encima para que os pique la curiosidad… Ya os he hablado varias veces de la maravillosa y revolucionaria visión del niño de Emmi Pikler, una pediatra y pedagoga austríaca que desarrolló nuevas fórmulas educativas y de crianza a raíz de trabajar en el orfanato Loczy de Budapest. Basada en la confianza absoluta en el niño como ser capaz, independiente e inteligente, esta corriente aboga por dejar total libertad de movimientos al bebé desde sus primeros días, respetando sus tiempos naturales de desarrollo (sin forzar procesos tan importantes como el rotar, sentarse o caminar) y confiando en que cuando llegue el momento y su cuerpo esté preparado, el bebé sabrá llegar por sí mismo al siguiente nivel de desarrollo. Sin recibir “ayuda” ni que nadie les “enseñe” o les “sujete” en la posición a al que tienen que llegar.

Además, como piedra angular de sus investigaciones, estableció en su orfanato el vínculo con la cuidadora (en sustitución al que se da naturalmente con la madre) con pautas de el trato con cariño, apego y respeto, enfocando la crianza como un servicio a la humanidad. Obtuvo un resultado sin precedentes en la historia: los pequeños huérfanos de su institución se desarrollaron en un ambiente seguro, llegando a ser seres emocionalmente completos a pesar de venir de situaciones traumáticas o muy extremas (pobreza, malos tratos, etc).

Os dejo un vídeo antiguo pero muy bueno, es un poco largo pero de verdad que os recomiendo verlo para entender los orígenes y la esencia de la filosofía Pikler. Tened en cuenta que los famosos elementos/muebles Pikler, aunque molan mucho y se conocen cada vez más, son solamente la punta del Iceberg de toda una vida trabajando al servicio de los niños!

 

 

 

 

El aula de descubrimiento

 

“It is essential that the child is allowed to make as many discoveries as he can on his own. If we try to help him with the fulfillment of all daily tasks, we rob the child of all that is vital for his independent psychological development. A child, who successfully achieves something through his own independent desire of experiment, acquires a completely different quality of knowledge than one who is simply handed a finished product.”

Emmi Pikler

Ahora que os he explicado las bases del Juego Heurístico y del Movimiento Libre, voy a empezar a detallar cómo era el aula de descubrimiento y os voy a enumerar los elementos que había. Aquí os dejo unas fotos sacadas de Pinterest, para que vayáis viendo por encima un adelanto de lo que os voy a explicar poco a poco:

 

La energía es importantísima

Nuestra energía y actitud

Lo primero que me llamó la atención cuando empezamos a ir al grupo es que como requisito principal se nos pedía que trajéramos a los bebés en una energía calmada: alimentados, limpios, bien descansados, con ropa muuuuy cómoda que no obstaculizara el movimiento ni lo más mínimo (de hecho especificaba que nada de modelitos, vestiditos o jeans -las costuras se clavan-). En las clases nos teníamos que quedar los padres, tranquilos y sentados siempre en un mismo sitio. Como observadores, para aprender a “ver” a nuestros hijos desde la distancia y sin intervenir en el juego.

Era una clase para nosotros también, cada vez que había un conflicto entre niños o algún riesgo de caída, la profesora iba pacíficamente a resolverlo con los movimientos y palabras justas, sin tomar protagonismo ni levantar la voz. Asombrosamente, los peques respondían con esa misma energía y se dejaban ayudar o resolvían el conflicto pacíficamente. Por el otro lado, cuando un peque conseguía hacer algo nuevo por sí solo o tenía un momento “eureka” con algún objeto, era increíble presenciar la cara de satisfacción profunda que se les ponía y las ganas de compartir esa felicidad con todo el mundo a su alrededor, incluídos nosotros, los padres.

Con tanta variedad de objetos y tanto tiempo para simplemente observar, descubrí un montón de cosas inesperadas que llamaban muchísimo la atención de Bichillo; fué una guía estupenda a la hora de encontrar “juguetes” y entretenimientos infalibles para copiar en casa. De aquí nació la idea de este Post.

La energía del lugar

Nada más entrar en el aula había que quitarse el abrigo y descalzarse del todo: nada de calcetines para los peques, ni siquiera en invierno!! Si acaso unos mini-calentadores de lana gordita, monísimos, que dejaban el pie al aire (intenté haceros unos en casa para mostraros en DIY pero Bichillo no me dejaba tejer… le gusta demasiado tirar del hilo y rodar la madeja de lana…). Esto ya marca un ritual de entrada a un sitio “diferente” y los bebés se dan cuenta enseguida. E.Pikler recomienda los pies descalzos para desarrollar mejor la musculatura y la propiocepción (los pies son receptores sensoriales también y aportan muchísima información)

El aula era un espacio amplio y diáfano, dividida en dos niveles con 3 escaloncitos separándolos. Pintada de blanco y sin apenas decoración ni distracciones. El suelo, de madera. Había luz natural que entraba por unos grandes ventanales desde los que se veían los árboles del jardín y se oían los pájaros. -Como buena friki del feng-shui, estoy convencida que todos esos detalles suman mucho a la experiencia.

Os dejo fotos de lugares que me parecen ideales y con una energía perfecta para hacer este tipo de juego (jo…dejadme soñar un poquito… ya sabemos que al final lo acabaremos haciendo donde nos venga a mano y tengamos espacio…)

 

La seguridad también: espacios adaptados, libres de peligro

 

La habitación tenía un cambio de nivel sin barandilla de unos 50 cm,3 escalones. Era el riesgo más grande que había, pero a pesar de dejar a los bebés en libertad nunca hubo problema. Parecía que al estar bajo su propia responsabilidad eran más cautelosos -incluso Bichillo que es una kamikaze se quedaba parada sin atreverse a bajar; más adelante se acercaba al borde, pero mientras iba buscando contacto visual con alguien para que le ayudara… saben latín estos canijillos…-

Siempre estábamos los padres y la profesora pendientes de si alguno se acercaba al precipicio para ayudarles a bajar con cuidado o recolocarles en otro lugar con tranquilidad y sin aspavientos. Por supuesto sin supervisión no se podría tener ese riesgo.

Por lo demás la escalera tenía una mini-barandilla en la que en seguida aprendían a agarrarse y los enchufes estaban cubiertos. No había salientes y los pocos muebles que había tenían esquinas redondeadas.

 

 

La habitación y sus elementos

A continuación os detallo, a modo de guía, las “estaciones” que había en el aula de descubrimiento. No hace falta que las copiéis idénticas; os lo cuento para que os hagáis una idea de las posibilidades y os inspiréis en ellas para inventar las vuestras propias con los objetos que más a mano tengáis en casa. Lo podéis hacer en la línea más purista o en la más libre, hay para todos los bolsillos! Aquí lo importante es que pilléis alguna idea chula 😉

 

Como me he enrollado bastante, os voy a dividir la información en dos partes para que no se os haga bola. La segunda parte os la escribo en unos días (suscribíos aquí para que os avise un e-mail cuando lo cuelgue)

….Continuará….

 

Feliz semana!!! :*

 

 

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