Todo sobre los Mini-Mundos

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¿Qué son los Mini-Mundos? 

 

Ya lo habréis leído por algún sitio (sobre todo si seguís en Pinterest o Instagram a los influencers de crianza alternativa): Ahora lo que se lleva es el juego sensorial y hacer Mini-Mundos.

Llevaba tiempo investigando, haciendo y dándole forma a esta entrada que me apetecía muchísimo contaros. En casa ya llevamos tiempo jugando así y nos encantan todos los procesos que conlleva. Me he liado tanto que al final os voy a hacer dos partes. Hoy voy a empezar contando un poco qué es “Small World Play” para que veáis que no tiene ningún misterio: es más viejo que la tos y está al alcance de todos.

Hablaremos de las cajas y mesas sensoriales, de las Tuff Trays, de las Tinker Trays con piezas sueltas y de cómo organizarse para tener todo esto en casa sin morir en el intento ni acabar sepultado en cachivaches. Y sobre todo, veremos que no hay que hacer ningún desembolso económico importante para presentar a nuestros hijos estas formas de juego.

En la segunda parte (aquí!!!) os enseñamos los Mini-Mundos y Cajas Sensoriales que hemos hecho en casa estos meses Bichillo (22meses) y yo. Vais a querer quedaros a vivir en alguno!!!

Respondiendo a la pregunta del título, que me pierdo… los Mini-Mundos son una variedad de juego simbólico no estructurado. Hasta ahí es fácil, no? Es HÍPER COMPLETA, porque al ser una actividad de fin abierto, puede aunar casi todos los tipos de juego (de construcción, de exploración o científico, social, fantástico, simbólico, con reglas…) y nunca será igual que la vez anterior.

 

 

¿Por qué es tan beneficioso el juego con Mini Mundos?

 

Para los que necesitáis más explicaciones del simple “por que mola muchísimo”, aquí os dejo una pequeña lista.

Muchas de las habilidades que se desarrollan son obvias, pero hay otras más sutiles :

  • Imaginación
  • Creatividad
  • Vocabulario y habilidades de comunicación: desde los primeros sonidos de animales o coches hasta conversaciones completas que se adecuan a la voz y psicología de cada personaje
  • Motricidad fina: bien proponiendo nosotros actividades como trasvases o creación de estructuras para los más peques, o bien dejando que surjan libremente. Los más mayores, pueden incluso llegar a desarrollar una nueva técnica para hacer comida de plastilina o tejados de paja, por poner un ejemplo.
  • Inteligencia sensorial: trabajando con variedad de estímulos y materiales y aprendiendo a manipularlos.
  • Persistencia: por conseguir recrear en el juego lo que tiene en su mente
  • Inteligencia emocional: al gestionar las vidas e historias de los habitantes y al re-vivir sus propias experiencias a través de ellos.
  • Entendimiento de cómo funciona el mundo y las distintas culturas: actividades de vida práctica, escenificación de celebraciones, interacción social entre personajes…
  • Inteligencia social: cuando hay varios niños construyéndolos y tienen que discutir, argumentar o llegar a acuerdos sobre cómo van a jugar.
  • Independencia en el juego: aprenden a inventarse sus propios universos de principio a fin, a crear sus propios recursos y a encontrar todo lo que necesiten para llevarlos a cabo.
  • Solución de problemas: resolver los conflictos que van surgiendo del juego también les hace aprender
  • Experimentación científica: al intentar construir algo que se imaginan pero las leyes de la física no se lo permiten. Al estar expuestos a la causa-efecto.

Etc,etc,etc…

 

 

Rebobinamos “taytantos” años…

 

Una de las cosas que más me gustaban de pequeña era pasarme horas recopilando elementos para luego hacer casitas para muñecos y animalitos. Cualquier objeto que apareciera por casa  o el jardín podía desencadenar el proceso: una caja, unos palitos, un rincón del jardín con plantitas miniatura que pareciera un jardíncito, un muñeco nuevo sin hogar…

No, no me valían las casitas ya hechas (rosas y perfectas) porque eso no me permitía hacerla a mi gusto. Quizás las usaba para meter otros muebles que me inventaba o metía sus muebles en otro edificio que yo había hecho con unas cajas, pero nunca jugaba con las cosas tal cual salían del paquete. Hubiera hecho más perrerías si no hubiera tenido la omnipresente voz en off de mi madre diciendo “hay que cuidar los juguetes”. Me flipaba añadirles jardines y cabañas en miniatura y no podía faltar el agua: las mini-piscinas los mini-lagos y los mini-ríos. Os podéis imaginar también lo que me gustaba montar el Belén y los líos que organizaba…

Así que de mayor seguí haciéndolo a gran escala, para mis casas de verdad: recopilar elementos por todo el mundo, o que a otros no les servían (para restaurarlos y transformarlos en “joyas de la corona”), y hacer espacios más bonitos, más “míos”. Ahora el círculo se cierra y vuelvo al mismo punto, pero desde el otro lado: haciendo mundos inventados para muñecos y animalitos con mi Bichillo, que lleva unos meses interesándose en el juego simbólico a una velocidad de escándalo.

En el fondo creo que el valor que le quiero transmitir es que, en esta vida,

TÚ TE INVENTAS EL MUNDO EN EL QUE QUIERES VIVIR.

 

El punto de todo esto, aparte de que es muy bonito… es que veáis que ésto no es nada nuevo: lo hemos hecho todos con palos y piedras. Con Clics, Legos, Barbies, Trenes eléctricos, Granjas y Barcos Piratas. Lo que pasa es que yo toda la vida he tenido palos y piedras en la puerta de casa. Ahora, con la triste separación de la naturaleza que viven nuestros hijos, algunos tenemos que esforzarnos un poco más por acercar estos materiales y experiencias a casa. Claro está, aparte de salir todo lo que os sea posible a espacios naturales abiertos.

 

Pero… ¿no os parece una excusa perfecta para ir al bosque a explorar y recolectar nuevos elementos?
Al final todo va enlazado!

 

 

¿Inspirado en Reggio Emilia?

 

Por lo que he investigado, aunque no se utiliza el término “mini-mundos” directamente, parece que éste es el principal foco de renacimiento de esta tendencia de juego. En las aulas Reggianas se observa muchísimo el juego para ir diseñando los proyectos que se van a llevar a cabo durante el curso, específicos para ese grupo de niños, con esos intereses y necesidades concretos. Para ello, entre otras cosas, se les provee de unas zonas amplias y elevadas o delimitadas de alguna forma, donde se les preparan invitaciones para hacer composiciones y construir lo que quieran.  Se ponen a su alcance cantidades ingentes de piezas sueltas de diferentes orígenes (naturaleza, objetos cotidianos, reciclados…). Se documenta por escrito y con imágenes absolutamente todo lo que los niños hacen. De ahí surgen mandalas, minimundos y sus famosos proyectos a largo plazo como fabricar ciudades en miniatura, parques de atracciones para pájaros, o murales de arte colaborativo.

 

Por otra parte, también se utiliza mucho la fabricación de escenarios de juego simbólico en las escuelas Waldorf, con sus casitas de elfos hechas con troncos, sus mesas de estación y sus tapetes de juego de seda y fieltro llenas de animales de madera tipo Ostheimer. Siempre de escenas naturales y un poco mágicas con los gnomos/elfos/hadas.

 

 

Y aunque no es un tema demasiado Montessori, lo toco de refilón para deciros que (personalmente), no veo inconveniente si lo hacéis según sus pautas. Es decir, utilizando objetos reales en la medida de lo posible y si son juguetes, que sean realistas. Que los Mini Mundos sean recreaciones de hábitats que existan y sirvan para aprender por ejemplo, los bosques, el sistema solar, o la fauna marina…

 

El caso es que por lo que he visto, el recurso de los Mini-Mundos se está utilizando hace bastante en escuelas infantiles porque a los peques les encanta y además se puede adaptar a casi cualquier tema que se esté trabajando en ese momento. Con un poco de imaginación se puede utilizar para explicar o trabajar casi cualquier cosa de una forma interactiva y divertida.

Ahora que está hecha la breve introducción, vamos a lo práctico:

 

 

Dónde preparar un Mini Mundo

 

Vais a necesitar una superficie acotada un poco grande, para delimitar el espacio y evitar un poco los desastres (Os digo desde ya: tened la aspiradora y un trapito a mano! ). En internet se ven opciones muy caseras y otras súper curradas, hay incluso muebles para escuelas basados en este concepto. Todo vale, pero si se os antoja* algún cachivache de éstos, adelante!

*los enlaces de Amazon son afiliados, así que si os decidís a comprar algo que habéis descubierto aquí, me hacéis un favor colaborando con los gastos del Blog 😉

 

Caja sensorial

Lo más fácil y barato: un cajón de plástico de almacenaje, de los de meter debajo de la cama, sin agujeros, que se pueda mojar  y limpiar fácilmente. Como éstos:

 

Mesa sensorial

Lo mismo pero con patas, más estable. Además queda un poco menos cutre y “provisional” que la caja de plástico, por lo demás es lo mismo. Las podéis hacer con cualquier mesa, o estructura -las hay hasta de tuberías de PVC y hace poco colgué un vídeo en Facebook en el que las hacen en una mesita Lack-.

Aunque en realidad a mi las que me encantan son las de “camuflaje”, las que puedes tener de mueble en casa y luego se transforman… Como estas 3 de Ikea de abajo (ésta, ésta y ésta otra).

 

 

Tuff Trays

Esto es una auténtica pasada!!! ¡¡¡Me encantan!!!

Son bandejas de albañilería. Sí, si… de mezclar cemento… Los ingleses, que están súper puestos en temas de infancia alternativa, las han rescatado como contenedores de juego, les han hecho patas, tapas… y hay hasta libros dedicadas a ellas (os dejo links de Amazon abajo). Podéis haceros una idea aquí. Y si seguís leyendo llegaréis al mega-tablero de Pinterest donde os he puesto todo lo que me ha gustado estos meses.

Yo estoy deseando hacerme con una pero no tengo sitio en la mini-casa. Me parece una opción genial y mucho más limpia que la caja de plástico. Cuando hemos hecho experimentos sensoriales en la caja de plástico siempre ha sido un desastre, por eso empecé a preguntarme si no habría recipientes más grandes… Y entonces las encontré!!! Me parece un regalo de Navidad súper diferente… son baratas y las tenéis en Amazon!!! Y además, investigando, también descubrí, a muy buen precio, unas bandejas gigantes de jardinería que tienen mejor pinta aún. Si alguien se anima que me cuente 😉

 

Areneros

Los típicos cajones de arena de exteriores pueden servir si tenéis una buena terraza o incluso en interior. Hasta los de plástico de concha pueden veniros bien si ya los tenéis. O una piscina hinchable…

 

Tapetes fieltro y textiles

Como os decía, hay unos tapetes de fieltro preciosos y artesanales, de inspiración Waldorf que podéis encontrar en sitios como Etsy. Y también se pueden hacer escenarios con bases de sedas para no manchar tanto con tierra y demás. Lo chulo debe ser hacerlos, tengo unas ganas de  ponerme a jugar con lana y fieltro que no os imagináis… a ver si me pongo!

 

Cajones, Palets, Tarimas, Jardineras, Ruedas…

Como veis, cualquier espacio que se os ocurra sirve. Ya veréis en el Tablero de Pinterest que os dejo abajo del todo que hay gente que hace maravillas en cualquier sitio!!!

 

 

Cómo hacer la invitación al juego de Mini Mundos, elementos a incluir:

 

Como siempre os cuento, lo verdaderamente interesante de todos estos planteamientos son las invitaciones a crear y jugar que se hacen. Siempre cuidando muchísimo la “dimensión estética” y la belleza, con una buena elección de materiales, que permita florecer la creatividad. ese es el verdadero reto para nosotros: proponer actividades que les motiven y les supongan un desafío.

 

Tinker Trays, Piezas sueltas y Materiales de juego no estructurado.

Para ello, se presentan los objetos en lo que llaman Tinker Trays (se traduciría como “bandejas de chapuzas”), que son bandejas de organizar, con muchos compartimentos, llenos de “piezas sueltas” y materiales de juego no estructurado. Pronto os hablaré de todas estas cosas en profundidad, que siempre me pasa lo mismo, me enrollo, me pongo a enlazar cosas y acabar haciendo unos Post kilométricos…

Estas piezas y materiales se asemejan de alguna forma a la idea del Juego Heurístico ya que se reúnen cantidades de varias cosas llamativas, aunque ya no hace falta que sean de tamaño grande porque son para niños que no están en fase oral. Piedras, piñas, palos, canicas, tuercas, monedas, piezas de madera, de cristal, de plástico, tapones de corcho, objetos reciclados, teselas de mosaico… Lo que encontréis. Conectad con vuestro niño interior a ver qué puede ser más interesante. A todo esto le podéis añadir telas, tierra, legumbres, papeles… y combinar con piezas de construcción de madera o cualquier material de juego no estructurado que se os ocurra. Es verdaderamente un mundo de posibilidades infinitas. No me digáis que no os encanta…

– Antes de que me digáis que os van a matar en casa con tanto trasto…. tranquilos! Este Síndrome de Diógenes tan particular tiene un nombre para disimular: Coleccionismo Pedagógico, y tiene muchas cosas buenas (es lo que le digo yo a Papá Extraterrestre y funciona 😀 ) Podéis leer más sobre ello aquí y aquí.

 

Y por supuesto, a todo el combo se le pueden añadir (o fabricar) personajes. Nins, Clics de Playmobil, animalitos, muñecos de plastilina…

De momento, os enseño unas cuantas posibilidades para Tinker Trays que he encontrado en Amazon buscando para mí. Lo ideal, son los cajones de Linotipos de imprenta o los cajones de coleccionista, por si tenéis algunos por casa olvidados. Pero aunque queda genial en estas cajitas de madera, os sirve desde una huevera hasta una bandeja de muffins, o una caja de clasificar.. o seguro que algo encontráis en los Chinos…

Luego se pueden utilizar para presentar materiales para manualidades o arte procesual. Merece la pena tener alguna de estas:

 

 

 

Con todo esto, ya estáis listos para montar el Mini-Circo en casa, jeje. Es un poco desastroso y hay que limpiar, pero merece TANTÍSIMO la pena!!!

 

 

Inspiración para hacer cualquier tipo de Mini-Mundo…

 

Por supuesto, no me puedo ir sin dejaros mi tablero de Pinterest con tooodas las inspiraciones que podáis imaginar sobre Juego Sensorial y Mini-Mundos. Ahí tenéis ideas para rato… Estoy deseando que me contéis lo que os provoca, a ver qué hacéis con ellas 🙂

 

¡¡¡Pinchad en este Link que en la preview de abajo no os enseña todo lo que hay!!!

 

Y no os perdáis nuestros propios Mini-Mundos, tenemos ya unos cuantos documentados… Mañana mismo los publico!

 

 

 

Aquí un adelanto de lo que os cuento en el próximo Post…  os venís?

 

Nuestros Mini-Mundos y Cajas Sensoriales. 9 Ideas.

 

 

mama extraterrestre mini mundos small world play

 

 

 

6 Respuestas

  1. Qué chulada de post… ¡me ha encantado! Muchísimas gracias por tu trabajazo. Un saludo.

    • Muchísimas gracias Guapa! …Sarna con gusto…jaja!
      Pues la verdad es que lo hago igual-igual en casa, leo lo mismo, le doy las mismas vueltas, preparo las mismas pajas mentales para la peque… y a veces estoy perezosa o no quiero interrumpir el proceso y no saco fotos… y luego me arrepiento de no haberlo puesto en el blog, porque eso además de quedar ahí como memoria viva para Bichillo, seguro que os sirve a muchas. Ser mamá es el mejor trabajo del mundo!!!

  2. Pues no lo había oído el término. Pero el otro día que fui a recoger al niño a la guarde, me le encontré que estaba en una sala con otro niño, que estaban haciendo una actividad así con la pedagoga. Habían hecho un zoológico, y tenían como tu comentas, distintos tipos de cosas: Palitos, Losetas, los animalitos, papeles de celofán… Parece ser que es parte de las actividades que hacen con los niños que irán al colegio el año próximo, y el niño podía elegir un compañerito que le acompañase y ese día cogio a mi hijo. Me mola mucho ver que realmente están actualizados en la guarde y hacen este tipo de cosas. La verdad es que mi hijo se lo estaba pasando genial y costó que lo dejasen. 😀
    Y ya me llenas la cabeza de ideas para cosas de hacer en casa… Ay, si los días tuvieran 50 horas 😛 Yo siempre he sido también así, de montarme mis cosas y andar guardando para “algo”.

    • Hola Taisa!
      Que guay la guarde de tu nene, me hubiera encantado mirarles por un agujerito! Como dicen los Japoneses, con solamente un minuto al día dedicado a una actividad ya estas creando un hábito. Tu sigue guardando que el día menos pensado surge hacer un mini-mundo sin que te des ni cuenta, y a lo mejor lo propone hasta tu peque 😉

  3. Madre mía! Qué pedazo de post! He quedado alucinada y estoy a punto de salir corriendo a recolectar palos y hojas al parque para crear mini -mundos!
    Yo de pequeña era como tú, me encantaba crear casas, pueblos e historias alrededor de ellos, recuerdo que era taaaan feliz con este tipo de juegos. Me daba igual legos, que palos, barbies, tenía una imaginación ilimitada!
    Me voy al siguiente post a ver vuestros mini-mundos! Un abrazo fuerte

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