Memory de sonidos DIY

Para entrenar el oído y la concentración.

Hoy os traigo una idea fácil y divertida para hacer en casa estas vacaciones. Está basada en una actividad Montessori que os cuneto más adelante. Es una actividad muy sensorial y se puede jugar a muchos niveles diferentes. A veces, cuando hablamos de “sensorial” enseguida pensamos en actividades para la vista y el tacto pero normalmente del olfato, el gusto y el oído nos olvidamos un poco…  Este juego les encanta a los niños y tiene muchísimas variantes (os dejo abajo algunas ideas). Se puede además hacer como manualidad desde cero con los peques si ya saben hacer trasvases de elementos y también se la podéis presentar a los más pequeñines como un simple juego de maracas con sonidos distintos -poco a poco irán entendiendo que son pares de sonidos-. Para niños más mayores, incluyamos más recipientes y más dificultad en diferenciar los sonidos.

Bichillo ahora tiene 15 meses y le encantan los instrumentos musicales -lo debe llevar en los genes, jiji-. Como lo he hecho para ella, que aún es muy peque pero se fija muchísimo en cómo suenan las cosas, he hecho solamente 3 parejas muy diferenciadas de sonidos: he puesto bolitas de quinoa, garbanzos partidos y almendras. Como podéis imaginar este juego no tiene fin y además engancha un montón! Cuando sea un poco más mayor haremos otro con muuuuchas cajitas!!! Éstos los he hecho en forma de huevo porque son fáciles de coger y de agitar, no se escapan de sus manitas y además al ser de plástico duro tienen buena resonancia. Además, como nos toca Pascua, podemos presentarlo como una actividad temática 🙂

Inspirado en los Cilindros de Sonido Montessori

En la actividad original hay dos cajas con 6 botes cilíndricos de madera cada una. Una caja (y las tapas de sus cilindros) es roja y la otra azul. Cada sonido de la caja roja tiene su pareja en la caja azul. La actividad consiste en emparejar lo cilindros por sonidos, el control de error es la misma habilidad auditiva del niño para discriminar los sonidos. Puede evolucionar a intentar identificar el contenido de los cilindros por cómo suenan, ordenarlos por el tamaño que creemos que tiene su contenido (de pan rallado a piedras grandes por ejemplo) o por la intensidad de sonido que producen (de flojo a fuerte). Aquí podéis ver la actividad:

 

La actividad Montessori está recomendada a partir de 3 años, indicada para desarrollar el sentido del oído y se puede hacer con sonidos similares para entrenar la diferenciación de sutilezas, algo que sin duda ayuda en el desarrollo del lenguaje y de la musicalidad.

La nuestra es además una actividad de Pascua

Nuestra versión aúna la idea inicial Montessori que os muestro arriba con las actividades estacionales Waldorf, ya que hemos hecho las maracas con estos 6 huevitos de pascua rellenables que compramos en Tiger por 1€ y lo vamos a presentar como una cesta-nido típica de Pascua. Aquí en Alemania es tradición que “el conejo de Pascua” esconda huevos para los niños por todo el jardín (si hace bueno, y si no en casa) y que éstos los busquen y recolecten en una cesta a modo de nidito la mañana del Domingo de Pascua. Suele hacerse con huevos duros teñidos que se preparan en familia unos días antes, pero últimamente triunfan los de chocolate o mazapán. Y… ¿por qué no? Podemos hacerlo también con nuestros huevos musicales! ¿¿Os animáis a jugar este año en casa a buscar los huevos de Pascua?? Seguro que vuestros hijos quieren repetir! (y no va a hacer falta que les pongáis huevitos de chocolate para convencerles…)

A los que me conocéis un poco y os extrañe que haga actividades de estación (yo que me creo muy poco las religiones y tengo mis propias filosofías), os explico… Resulta que la Semana Santa y la Pascua no son lo mismo, aunque en España estén prácticamente solapadas como celebración. La Semana Santa es una festividad cristiana, mientras que la Pascua tiene orígenes Paganos germánicos antiquísimos (igual que las Navidades!). Es una celebración de la vida, de la explosión de la primavera, de culto a la naturaleza y a sus ciclos, del renacimiento del sol y de la luz… De ahí el huevo como símbolo de fertilidad y de la recipiente mágico donde sucede la alquimia de la vida. Y el conejo (liebre), un animal asociado a diosas de la fertilidad en distintas culturas noreuropeas, completa el ritual.

Sin duda, saber QUÉ estamos celebrando, por qué y qué connotaciones históricas y culturales tiene, es una parte importante de una paternidad consciente. Nuestra vida cotidiana está llena de rituales que hacemos por costumbre y apenas nos enteramos… Saber verlos y entenderlos nos da la libertad de elegir no celebrarlo si no concuerda con los valores que queremos alimentar en casa. Suficiente por hoy con mis frikadas 😛

Qué se necesita para hacer un memory de sonidos

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· Un número par de recipientes rellenables idénticos que se puedan cerrar bien -y sellar si no son herméticos con cinta adhesiva-. Nosotros hemos puesto huevos de plástico de colores rellenables.

· Semillas, legumbres, objetos, etc… De diferentes tamaños, densidades y materiales, que produzcan sonidos fácilmente diferenciables, para rellenar los recipientes. Podéis ir probando con lo que tengáis en casa hasta que encontréis lo que os gusta más.

· Cinta adhesiva transparente para cerrarlos bien y que sean reutilizables.

· Una caja, cesta, bandeja o caja de huevos para su presentación

· Paja, hierba o papeles de colores para hacer el nido (opcional)

 Pasos

1. Seleccionamos lo que vamos a poner dentro de los recipientes.

2. Ponemos un poquito de cada elemento dentro de los pares de recipientes, en cantidades similares. Que tenga espacio para circular y sonar libremente.

3. Probamos que las parejas de sonidos nos suenen parecido, que no haya mucha cantidad en uno y poca en otro por ejemplo…

4. Cerramos y sellamos con cinta adhesiva transparente. No es muy elegante pero nos permitirá reutilizarlos. Para resultados permanenetes podéis pegarlo con una pistola de silicona caliente o con un pegamento de contacto.

5. Para el nido: recortamos papeles de color finos y alargados. Podemos también pintar un folio con ceras y recortarlo después, como actividad artística 🙂

6. Colocamos todos los elementos y presentamos la actividad al niño.

 

Cómo presentar la actividad y otras posibilidades alternativas

En este vídeo podéis ver las distintas opciones más Montessori, además de ideas para rellenarlos y hacerlos con otros recipientes, en este caso especieros de metal:

 

 

Otras actividades que se pueden hacer con el juego de sonidos es:

· Imitar patrones rítmicos: ¿Os acordáis de “Simon Dice”? Uno hace y el otro imita, y luego al revés.

· Partitura gráfica: Pedimos a los niños que dibujen una canción o cuenten una historia que se inventen y que luego la interpreten con los sonidos. Aquí no hay reglas sino mucha imaginación e improvisación!

· Acompañamos música o canciones que ya conozcamos

· Bailamos: enérgicamente y con las maracas en las manos o metidas en la ropa (calcetines, bolsillos…)

· Investigamos: Utilizamos los sonidos en combinación con otras piezas sueltas para conseguir nuevos sonidos.

· Cambio de sentido!: Se pueden vaciar los recipientes en cualquier momento y rellenar con cosas CON OLORES!!! Montessori también tiene unos cilindros sensoriales para aprender a identificar olores, aquí podéis ver un ejemplo.

· Cuántos hay?: Lo mismo, vaciamos y rellenamos. Pero esta vez con cantidades de un mismo elemento, en vez de en parejas, con uno de cada para ordenar de menos a más. Desde una semillita, gradualmente, hasta el recipiente lleno que casi no se pueda mover lo de dentro.

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Y por supuesto, lo más divertido es tirarlo toooodo de golpe (que hace más ruido) y jugar con los papelitos!!! Paciencia… que cuando se les pase la novedad empezarán a jugar con tranquilidad y hasta los colocarán en la huevera de cartón. Contadme cómo sale el experimento si lo hacéis y si les gusta la caza de huevos a vuestros Bichillos 🙂

 

Felices Vacaciones!!!

 

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