Caja de permanencia

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Uno de los clásicos Montessori en versión low cost.

Ideal a partir de los 8-12 meses, para comprender que las cosas siguen ahí aunque no las vean, e indirectamente para desarrollar coordinación ojo-mano, la concentración y la motricidad fina. Me parece especialmente útil para combinar con el típico cucu-tras (con un pañuelo de seda, por ejemplo) cuando entran en la época de la “angustia de separación”.

Haremos la versión más simple de todos los modelos que hay, ya que no hace falta abrir ningún cajón o puerta para llegar a la pelota y el objeto de permanencia es grande y fácil de agarrar. Aquí os dejo fotos de lo que estamos hackeando para que os hagáis una idea de las posibilidades.

Como veis es muy parecido a las típicas cajitas con muchos agujeros y formas de colores, pero en una versión más sencilla con una sola opción, para no sobreestimular a los más pequeños.

Qué necesitamos para hacer nuestra caja de permanencia:

  • Caja con tapa
  • Bola de madera o material natural (no muy pequeña y que quepa en la caja holgadamente)
  • Tijeras
  • Cutter
  • Pegamento fuerte
  • Lápiz
  • Rotulador para embellecer los cortes de cartón

Nosotros lo hemos hecho con una caja con tapa de regalo del todo a 1€ y una bola de madera natural sin barnizar (de una tienda de toda la vida de cosas de madera que también ha sido 1€). Se puede hacer también con una bola de otro material que idealmente ofrezca algún tipo de estimulo sensorial como la lana o incluso una bola de piedra, o simplemente con una pelota de plástico si queréis salir del paso. Es muy importante tener en cuenta que todo va a ir a la boca, así que mejor escoger un tamaño de bola más grande que su puño y un cartón duro que no se rompa fácilmente.

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Cómo hacer nuestra caja de permanencia

  1. Usaremos la tapa de la caja tal cual como bandeja receptora, así que el culo de la caja será la parte de arriba del juguete, en la que trabajaremos más haciendo agujeros.
  2. Decidiremos un tamaño para el habitáculo de la bola, mejor cuadrado, y marcaremos con el lápiz el lateral que vamos a reducir (de la parte honda de la caja).
  3. En el centro del cuadrado del habitáculo marcamos el contorno (generoso) de la bola.
  4. Después marcaremos la puertecita de salida en el lateral de la caja que va a cortarse para reducir, puede ser forma de arco o cuadrada, pero hay que asegurarse que vaya a pasar la bola fácilmente.
  5. Recortamos con el Cutter: el agujero de entrada, los cortes de reducir la caja y en el lateral que quitemos, hacemos el agujero de salida.
  6. Probamos que pase la bola bien
  7. Presentamos los trozos de cartón sin pegar sobre la tapa y volvemos a probar que pase la bola.
  8. Si todo va bien, pegamos y dejamos secar; si no, corregimos apertura de los orificios.
  9. Cuando esté seco el pegamento repasamos la parte de los cortes con un rotulador del color que nos vaya bien. Nosotros, además, utilizamos recortes de papel de forro del trozo de caja que descartamos para disimular los cortes, pegándolo por encima de las “cicatrices”, es un poco más de trabajo pero el resultado merece la pena…
  10. Presentamos el juego al bebé.

Cómo presentar el juguete al estilo Montessori

Para seguir fieles a la filosofía Montessori, podemos presentarle el objeto al bebé de forma concisa y simple, intentando ser breves para tener toda su atención:

  1. Nos sentamos con el juguete entre el bebé y nosotros, idealmente con una esterilla de juego debajo del objeto para delimitar la actividad.
  2. Nombramos las partes a la vez que las cogemos “la pelota”y “la caja”
  3. Muy despacio, metemos la bola en el agujero y esperamos a que salga. Al volver a ver la pelota sonreimos. Repetimos la acción.
  4. Ofrecemos la bola al bebé para que experimente.
  5. Si muestra interés en el juego, esperamos a que esté absorto y nos retiramos con cuidado para dejarle trabajar a su aire. No hace falta que repita exactamente lo que le hemos mostrado, no debemos insistir si quiere utilizar el juguete de otra forma.
  6. Una vez pierda el interés recogemos el juguete y lo ponemos en su lugar, preferiblemente en una estantería baja para que el bebé pueda volver a usarlo cuando quiera.

Que os divirtais!!!

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