Las alergias “de los huevos”

Las alergias “de los huevos”

Nuevas recomendaciones de introducción del huevo (y cacahuetes) que circulan por el mundo para minimizar el riesgo de alergias alimentarias. 

Ante la falta de información actualizada en Español sobre el tema de introducción de alimentos y riesgo de alergias me he decidido a hacer una recopilación de mis fuentes. Creo que es una información que nos conviene leer a todos los que estamos iniciando la Alimentación Complementaria o el BLW de nuestros bebés.

Yo estoy aún recuperándome del exitazo que ha sido el post anterior del BLW. Me han aplaudido muchas madres que se han sentido identificadas, pero también me han atacado bastante y hasta me han expulsado de ciertos grupos de BLW de Facebook… yo que sé… ¿¿Será por ser extraterrestre?? 

Pero bueno, eso no es importante. Soy una mamá que se fía poco de las verdades absolutas y de los que las predican. El permitirse dudar y replantearse lo “aprendido” me parece un síntoma inequívoco de inteligencia y madurez emocional. Por eso, me gusta leer e informarme y crear mi propio criterio, que siempre está evolucionando.

Quiero, antes de nada, que quede bien claro que no tengo ninguna formación médica ni científica y que simplemente estoy aportando una colección personal de links a estudios y artículos que a mí me han aclarado muuuuchas cosas. También, vaya por delante, que Bichillo de momento no parece tener ninguna alergia, y obviamente no puedo contar la historia desde el otro lado ni soy capaz de imaginarme cómo debe ser tener un bebé alérgico a alimentos básicos, así que si alguna mamá con bebé alérgico al huevo o a algo me lee, espero que no se sienta ofendida ni atacada. Todo lo que leáis aquí (o donde sea), contrastadlo y preguntádselo a vuestro pediatra, cada niño y cada circunstancia es un mundo…

¿Cómo introducir el huevo? 

En su día, investigando cómo hacer nuestra introducción al huevo leí varias cosas que me convencieron de seguir el consejo de nuestro pediatra aquí en Munich, en contra de lo que recomiendan en algunos sitios en España (como éste, bastante popular por el boca a boca, por ejemplo). -Para los que no habéis leído nuestra historia con el BLW, aquí en Alemania se introduce el huevo cocinado como un alimento más y simplemente se mira que no haya reacción-. Hay tantos mitos sobre la introducción del huevo que es uno de los alimentos que más dudas nos genera a los primerizos. A raíz de la polémica creada en las redes sociales por comentar sin más que en otros países no hacen falta rituales para introducir el huevo, solamente sentido común, he vuelto a buscar estas cosas que leí entonces.

Es una realidad que en países desarrollados, como Inglaterra, EEUU, Canada, Australia entre otros, se están aplicando nuevas directrices OFICIALES en la introducción de alimentos potencialmente alergénicos. España estará al caer (eso espero… o al menos espero hacer un poquito de ruido sacando el tema y que las autoridades se pronuncien…). Pues según este primer estudio que os pongo, parece ser que retrasar la introducción de estos alimentos no solamente no es efectivo para evitar las alergias sino que aumenta las probabilidades de que se desarrollen (aquí está y por cierto, es del 2015):

Our findings showed that early, sustained consumption of peanut products was associated with a substantial and significant decrease in the development of peanut allergy in high-risk infants. Conversely, peanut avoidance was associated with a greater frequency of clinical peanut allergy than was peanut consumption, which raises questions about the usefulness of deliberate avoidance of peanuts as a strategy to prevent allergy.

Investigaciones recientes han demostrando que el sistema inmunológico de los niños, que todavía está en construcción, aprende a aceptar los alimentos a una edad temprana sin desarrollar alergias. Una serie de estudios, destacando este publicado en septiembre de 2016 del Imperial College de Londres, confirman que:

“los bebés en cuya dieta se introduce el huevo a la edad de 4 a 6 meses tienen un riesgo hasta un 40% menor de desarrollar alergia al huevo que aquellos en los que este alimento se ‘introduce’ de forma más tardía. Un beneficio que resulta, si cabe, más acusado en el caso del cacahuete: su introducción en la dieta entre los 4 y los 11 meses de edad se asocia, frente a una introducción más tardía, con una reducción del 70% en el riesgo de desarrollar alergia al cacahuete.”

Otro estudio de diciembre de 2016, además, asegura que la introducción precoz de los cacahuetes en la dieta de los niños de alto riesgo (eccema y/o alergia al huevo) induce una tolerancia mantenida:

Comentario de Robert Boyle: este estudio confirma que el consumo regular de cacahuete desde una edad temprana puede prevenir la alergia al cacahuete en lactantes de alto riesgo que no presentan todavía alergia al cacahuete. Las recomendaciones históricas de retrasar la introducción de los cacahuetes y otros alimentos alergénicos en la dieta infantil pueden estar equivocadas. Deberían considerarse dos cambios en la práctica clínica actual. Primero: en las familias que consumen cacahuetes habitualmente, estos deberían darse a los lactantes mejor pronto que tarde. Segundo: en los lactantes que muestran signos precoces de alergia (eccema importante o alergia a los alimentos) podría realizarse una prueba cutánea de alergia en un centro especializado para determinar el nivel de sensibilización y así valorar si los cacahuetes se pueden introducir de forma segura en su dieta.

Comentario de Adam T. Fox: este estudio proporciona pruebas claras de que la introducción precoz de los cacahuetes en la dieta de los niños de alto riesgo (eccema y/o alergia al huevo) induce tolerancia. Una tolerancia mantenida y no solo una desensibilización temporal que deja de proteger en el momento que se deja de comer cacahuetes de forma regular. Esto aumenta el valor de esta estrategia para la prevención de la alergia al cacahuete que ya está influyendo en las guías de práctica clínica de todo el mundo.

Comentario de Helen Cox: este estudio ofrece pruebas convincentes de que la alergia al cacahuete puede reducirse significativamente en lactantes seleccionados de alto riesgo mediante el consumo precoz y regular de cacahuete durante cinco años, y que este efecto se mantiene 12 meses después de la retirada del cacahuete de la dieta del niño. El estudio excluyó a los lactantes de bajo riesgo y a aquellos de alto riesgo que presentaron una reacción al cacahuete mayor de 4 mm en la prueba cutánea. Para implementar de forma segura en el Reino Unido esta recomendación se necesitaría modificar de forma significativa la práctica clínica habitual. Sería preciso tener acceso rápido a las pruebas cutáneas para los lactantes de alto riesgo y centros en los que realizar las pruebas de provocación al cacahuete con seguridad. Los resultados son específicos para el cacahuete y no se pueden extrapolar a otros frutos secos o alimentos.

Esto era solamente un aperitivo, aquí os dejo TOOOODO lo que he encontrado, y que cada uno saque libremente sus propias conclusiones. Sí, son textos aburridos, sí, es largo de leer. Pero la información es poder!

Más estudios y noticias recientes sobre alergias alimentarias (en varios idiomas)

*Si necesitáis traducción meted la dirección de las páginas en Google translate y os la traduce entera 😉

  • Otro estudio Americano de 2010 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20920771
  • Las recomendaciones en Australia https://www.allergy.org.au/health-professionals/papers/ascia-introduce-solid-foods-to-infants
  • Para los que os gusta leer blogs, aquí están las recomendaciones de una maternidad diferente, uno de mis blogs de referencia del BLW. Os recomiendo leerlo. También con muchos links interesantes y una reflexión propia que me parece muy lógica!
  • Este, con vídeo y todo, de la Televisión Suiza https://www.srf.ch/sendungen/puls/nahrungsmittel-allergien-frueher-kontakt-ist-besser

Si algún experto en el tema, pediatra, nutricionista, alergólogo, mamá de bebé con alergias, etc… quiere añadir o puntualizar algo, es más que bienvenido: Por favor participad!

Estoy deseando aprender más sobre el tema 🙂

6 Respuestas

  1. Cuando me dijeron lo de “primero un poco de yema”, “luego un poquito de la clara”, “luego ya todo junto”… (O como fuera exactamente, no sé el orden ni me importa demasiado). No sé muy bien que cara debí poner, pero vamos. Que me pareció que era un chiste.

    ¿Cómo introduje yo el huevo? (considerando que nadie de la familia tenemos alergia a ello, yo no tengo alergias a nada, con lo cual el riesgo sería más bajo). Pues lo primero, dando pecho, es bastante habitual que se detecte si es una alergia al huevo seria. No pasó. Así que bueno, en algún momento, mi hijo me robó un croissant de panadería, que suelen ir pintados con huevo, clara creo. Pues mira, no le pasa nada. Así que por último, un día a mediodía (pienso que mejor no jugársela con alimentos nuevos y de riesgo por la noche, eso sí) le damos un trozo de tortilla. ¿Todo bien? Pues hale, no hay alergia.

    ¿La mejor forma de introducción del huevo que he oído para alguien que tenía bastante riesgo de alergias y ya alguna detectada? Cogerse una tortilla en un tupper, y irse al parque enfrente del ambulatorio a dársela al niño xDDDDD (Creo que lo hacía cada vez que introducía algo nuevo de riesgo, de hecho).

    Ahora que empezaré pronto con la alimentación complementaria, viviendo en Alemania, tengo curiosidad a ver que me cuentan. Pero de base, aquí que lo llevan las matronas, la mía ya me dijo que conoce BLW y que ella lo hizo con su hijo también. Así que no creo que haya mucho problema. Aquí está mucho más extendido. Yo rara vez veo padres comiendo fuera llevando potitos ni nada. Aunque también se venden, y alguno se ve, pero ves muchos más dándoles de comer a los niños de lo del plato de los padres.

    • Lo de la tortilla en el ambulatorio es buenísimo!!! jajaja
      Pues aquí en Alemania, por lo que he visto yo es todo mucho más pragmático, ni hay tantas teorías ni tanta confusión generalizada, la gente hace las cosas como quiere o puede y nadie se mete, ya sabes que aquí lo práctico y útil triunfa. Ta me contarás, cuando empezais la AC? Oye, y en qué parte de Alemania estais? Igual somos vecinas! 🙂

  2. cincoplatosblog

    Pues yo con mi primera hija por supuesto tomé todas las precauciones. Con el segundo me relajé y le di a probar un poco de tortilla de su hermana que se comía como si no hubiera mañana. Esto lo escribí en el blog un día y me tuve que “comer” la bronca de otra madre que poco menos me llamaba inconsciente y mala madre por darle tortilla al niño. ¿Qué quieres que te diga? Aquí las cosas se hacen de otra forma y yo veo a los niños alemanes la mar de sanos. Lo mismo con la leche de vaca y con muchas otras cosas…

    • Es verdad, aquí son súper relajados con la comida y con las alergias… yo pienso -bajo riesgo de una nueva lapidación- que las alergias (y otros muchos desequilibrios) a veces tienen mucho de psicológico, que suelen tener un componente emocional. De momento es pseudociencia alternativa, pero a ver si con el tiempo sale algún estudio que lo demuestre.
      A mí lo que me flipa de los niños alemanes es lo grandotes que son con lo “poco” que comen (¿tú también te fijas en las cestas de la compra y en los menús de las casas o soy yo que soy muy cotilla?). Es, sin duda, otra genética…

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